Bienvenid@s a este espacio donde periódicamente publicaremos los resultados de las intervenciones de conservación y restauración realizadas. Muchas gracias por tu vista.
Pablo Nieto, Conservador y Restaurador de Obras de Arte.

Diversos procesos

Rayos X, limpieza y estucado.

Diversos procesos

Luz ultravioleta, consolidación y reintegración.

Pablo Nieto Vidal

Restaurador y Conservador de Obras de Arte.

lunes, 28 de octubre de 2013

Retablo de San Roque de Hellín (Albacete)


En 1.880, en el barrio de San Roque, en Hellín, fue construida una "ermita de nueva planta porque la primera estaba ruinosa y no correspondía a las necesidades de culto", en ella se realizó un retablo en el altar mayor (objeto de este estudio). Estaba formado por dos cuerpos de tres calles cada uno y un ático, siendo de escayola. Las pinturas que decoraban el retablo eran de Francisco Reolid.



El Altar Mayor, como ven, quedaba totalmente neutro. Tras un primer examen y alguna cata en la zona inferior del retablo, a la vista de que era de escayola, propuse dorar y policromar el retablo para enriquecerlo un poco. 

  



Me encontré con la sorpresa de que al pasar el primer cuerpo, el resto del retablo era de madera. Evidentemente, realicé unas catas de limpieza y empecé a descubrir estratos uno tras otro, bajo el último de ellos un precioso oro fino con un estofado de gran calidad volvía a ver la luz después de muchos años. 

     


Además, por todo el conjunto aparecían unas decoraciones adheridas a las tablas las cuales estaban realizadas con cartón prensado que al eliminarlas dejaban al descubierto otros estratos.

  


Así que pasamos de ennoblecer una obra de escayola a recuperar una obra del siglo XVII bajo cuatro capas de pintura.

Aquí os muestro diferentes fotos de la limpieza.

  


Para el proceso de consolidación utilizamos cola orgánica tratada y termocauterio que inyectamos donde era posible y donde no, impregnamos para posteriormente presionar y secar devolviendo las propiedades perdidas a la obra.

  


En función de las huellas que nos dejan los faltantes repusimos los volúmenes, pero sin decoración alguna. La reintegración cromática se realizó según el criterio de mínima intervención, reintegrando las lagunas que distorsionaban la lectura del conjunto mediante regatino y respetando sin intervenir en el resto.

   


También aparecieron restos de pinturas bajo el retablo, que vimos una vez desmontado y que fueron recuperadas.

  


Por cierto, algo realmente notable: las medidas del hueco del ático, coincidían con las de la tabla de una anunciación que se encontraba colgada en una pared de la iglesia y que fue restaurada por mí años antes.